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[ENTREVISTA] “NI ESTÁ EL PASADO MUERTO NI ESTÁ EL MAÑANA EN EL AYER ESCRITO”. ENTREVISTA AL ARQUITECTO IGNACIO MENDARO

19 Oct. 10 (MUNDOARK).- El arquitecto español Ignacio Mendaro a lo largo de los años ha logrado alcanzar un reconocimiento internacional con una amplia y variada realización de proyectos entre los que destacan; el Archivo de Toledo (por el que obtuvo el premio antológico de Castilla el 2007), El estudio en Medinaceli, el Hospital en Cáceres, el Palacio de Justicia en Calatayud, el colegio de Badajoz, el palacio de Congreso en Tarragona, además de una vasta obra en viviendas, edificios culturales, educativos y de Rehabilitación / restauración.

Ha obtenido el premio de rehabilitación de la Comunidad de Murcia y la VI muestra Internacional de Arquitectura Bienal de Venecia en 1996, el primer premio en la Bienal de Arquitectura de Castilla La Mancha el 2001, entre otros reconocimientos.

A pocos días de la conferencia que dará el arquitecto en el Encuentro Internacional del Patrimonio Arquitectónico: “Renovación en Continuidad”, en Lima – Perú, accedió conceder una entrevista para Mundoark.

ENTREVISTA: IGNACIO MENDARO, Arquitecto

“NI ESTÁ EL PASADO MUERTO NI ESTÁ EL MAÑANA EN EL AYER ESCRITO”

POR: JUAN PABLO CARRASCO PLATE.-

Pregunta: ¿Como fueron sus inicios como arquitecto restaurador?

Respuesta: Hace muchos años recién terminada la carrera, con poquísimo trabajo, me ofrecieron restaurar las cubiertas de un teatro que estaba a 650 km de Madrid, que se llamaba el Teatro Guerra de Lorca en Murcia, restauré las cubiertas manteniendo las formas de madera en un momento en que los criterios primaban la sustitución por elementos metálicos.

Me parecían magníficos los tirantes y las cerchas de madera y propuse ponerlos en valoración saneando los apoyos mediante ménsulas vistas de hormigón armado.

Después intervine en la restauración completa, y aprendí que existían elementos claramente reparables y otros que debían ser sustituidos por una tecnología actual.

Me animé mucho, cuando le otorgaron el primer premio de la comunidad y después junto con otros teatros le otorgaron el Premio Europa Nostra participando en la bienal de Venecia.

P: ¿Desde entonces como ha evolucionado la profesión?

R: Creo que la profesión del arquitecto desde su formación es sobre todo humanista.

Aquella frase de ... CADA SABIO SU PROBLEMA Y CADA LOCO SU TEMA...
Es perfectamente asimilable a nuestra profesión.

Los ingenieros son sabios que resuelven sus problemas, con solución numérica y descansan, hasta el siguiente problema.

Los arquitectos estamos locos con el tema de la arquitectura, siempre dando vueltas alrededor del tema , nunca resolvemos y hasta el final queremos cambiar y mejorar, porque nuestras soluciones son subjetivas y mejorables.

Creo verdaderamente que esto es lo que nos diferencia y nos pierde, y nos justifica tantas noches sin dormir persiguiendo quimeras muchas veces imposibles.

A diferencia de otras profesiones nos alimentamos de nuestras obsesiones al margen de los clientes, es nuestra característica y solo así se puede entender nuestra participación constante en concursos de arquitectura.

Esto de los concursos solo pasa entre los arquitectos, apasionados por la arquitectura; sería impensable convocar un concurso internacional de traumatologos para que compitiesen entre si aportando con todo su equipo los tableros y maquetas para la intervención de una rótula, y además compitiendo haciendo bajas económicas.

Esto que en otras profesiones es inconcebible en arquitectura es lo habitual.


P: ¿Se dice que lo mejor en un proyecto de restauración es intervenir lo mínimo posible, ¿esta de acuerdo con esto? ¿Por qué?

R: Es evidente. Lo que ocurre es que la historia del edificio, normalmente larga en el tiempo, nos habla de muchas intervenciones anteriores, que conviene analizar y que muchas de ellas han provocado evidentes males.

A veces conviene limpiarlas de esos aderezos y buscar la esencia de lo primitivo.

P: ¿Cuáles son los pasos que sigue para desarrollar un proyecto de restauración?

R: Entiendo que la restauración debe recurrir a los procesos constructivos auténticos, a las técnicas artesanales con las que fueron construidos, creo que es un error engañar al ojo con materiales falsos que imitan a los primitivos, como muchas veces ocurre en las restauraciones con la disculpa de que no se ve.

Creo que como en la vida hay que evitar el engaño, hay que huir de lo falso, y que muchas veces es mejor mostrar un material nuevo totalmente ajeno al primitivo que completa la restauración con la verdad por delante.


P: ¿Es un proceso racional o intuitivo el que determina la intervención en un proyecto de de restauración o de rehabilitación?

R: La razón debe analizar el monumento debe sumergirse en la historia que lo hizo posible en las artesanías que lo construyeron, y con estos datos debe comenzar.

Después deberá eliminar los aderezos poco firmes que la historia haya aportado y buscar el origen.

Y por último en la rehabilitación deberá considerar la nueva función que albergará el edificio.

No podemos olvidar que rehabilitar es volver a habitar y normalmente el uso es completamente distinto del original, y este nuevo uso puede abrir nuevos caminos al monumento, que justifican nuevos materiales y nuevas formas compatibles.

P: ¿A que público va dirigido un proyecto de restauración?

R: Con frecuencia olvidamos que el usuario de un edificio no es solo el que lo habita, también es usuario el que sin acceder a su interior lo sufre o lo disfruta desde el exterior.

Ese concepto urbano y público de un edificio debemos rescatarlo porque directa o indirectamente todos lo sufrimos.

P: ¿Qué considera que sería imperdonable en una restauración o rehabilitación?

R: La superficialidad y el engaño que generan las disculpas del todo vale, porque se parece a lo que se hacía antaño.

La repetición de formas que no se justifican, y muchas veces la rehabilitación que destruye espacios originales sumamente bellos justificados por el nuevo uso del edificio.

P: ¿Cómo definiría su arquitectura?

R: Quiero pensar que en mi arquitectura el camino no está marcado, que surge como consecuencia del análisis del lugar y de la función, que intenta huir de lo establecido, y sobre todo que busca la componente de equilibrio emocional.


P: ¿Por qué cree que es importante conservar o proteger las construcciones que pertenecen a otras épocas de la historia?

R: Existe en general un atractivo especial en esas arquitecturas, algunas veces por la nobleza de los materiales con que fueron construidos, que ahora valoramos.

Por otra parte nos introducen normalmente en un urbanismo menos agresivo y mucho más humano al que nos gustaría volver.

Y otras veces realmente son monumentos cuya capacidad de emocionar es tan clara que dudamos mucho nos la devuelva las arquitecturas actuales.

P: ¿Cómo se podría establecer que vale la pena conservar y que no ? ¿o toda construcción que haya sobrevivido el paso de los años se debe conservar?

R: Creo que hay dos raseros para medir, por una el valor intrinseco de la construcción, sus materiales sus formas y sus noblezas.

Por otro, la inserción en el entorno la proporción y la certeza o la duda de si su destrucción nos aporta al mejor.

P: ¿En la actualidad sobre todo en los jóvenes, cree que hay una verdadera conciencia sobre el valor que tienen las obras arquitectónicas que conforman el patrimonio de las ciudades, como ve esto en España?

R: España tuvo un momento de desprecio absoluto a esas arquitecturas anónimas de buenas trazas, que siguiendo las costumbres conformaban las ciudades, de pequeño formato generaban un tejido urbano amable.

Con el boom económico fueron sustituidas de forma drástica por edificios altos que se denominaron funcionales, y de los que ahora nos avergonzamos.

Por lo anterior el péndulo se ha colocado en el extremo opuesto y la protección se ha hecho más radical.

P: Su intervención en el Archivo de Toledo ha sido muy reconocida ¿Qué nos puede contar sobre esta obra? ¿Cómo la desarrollo?

R: EL Archivo de Toledo fue muy polémico y largo en el tiempo, hubo un momento de crisis absoluta, en el que los políticos llegaron a denunciar las obras como una agresión al patrimonio de la Humanidad.

Creo que fue una intervención muy respetuosa con el patrimonio arquitectónico que existía, recuperando lo antiguo como los antiguos y hablando un lenguaje moderno en las partes nuevas.

La obra pasó de ser un suplicio donde nos tiraban huevos, a ser reconocida y premiada, y para mí debo decir que ha sido una de las mayores satisfacciones que me ha aportado la profesión.

Cuando el Archivero Mariano Garcia, me transmite la suerte que tiene de vivir ese espacio, lo considero un honor que suple con creces todos los esfuerzos.

Creo firmemente que los versos de Machado “NI ESTÁ EL PASADO MUERTO NI ESTÁ EL MAÑANA EN EL AYER ESCRITO” son perfectamente aplicables a la intervención en el patrimonio arquitectónico.


P: De tantos proyectos, Hay algún otro del que pudiera hablarnos? Alguno del que por su magnitud, importancia o por el resultado final haya estado especialmente satisfecho.

R: Estoy especialmente satisfecho de un pequeño depósito de aguas para una población rural, en el que ha sido muy difícil cambiar la postura de pensar en la componente escultórica de la arquitectura, de ceder a la lógica industrial y admitir que la belleza puede venir por este camino.

Y estoy muy satisfecho de la investigación y resultado de un pequeño colegio, también en un pueblo perdido, que entronca con los invariantes de nuestra cultura, y consigue para los niños un espacio de luz contenida.

Sobre todo creo que la verdadera satisfacción del arquitecto es que su quehacer sea un beneficio a la sociedad, que su paso por el tejido urbano tenga aportes que mejoren la situación de donde parte.

P: ¿Qué obra le gustaría restaurar?.

R:
- La villa Imperial de Katsura de Tokio por la enseñanza tan profunda en el respeto al entorno.

- la unidad habitación de Marsella de Le Corbusier porque supone una teoría fuerte para generar un organismo habitacional rico y relacionado que respeta al individuo y a la sociedad.

- La Maison de Verre de Pierre Chareau en Paris para aprender que el mecanismo y el pequeño detalle configura un espacio introvertido sumamente bello.

- Y en palabras mayores la intervención en la que creo, que no se debería intervenir, solo admirar y sentir, colocaría al Panteón de Agripa con ese espacio bellísimo, estático y sorpresivo, y las Termas de Caracala por la sugerencia y serenidad de sus muros desnudos.

P: Por último, ¿Qué consejo le daría a los estudiantes o los profesionales que comienzan a trabajar en la rama de la arquitectura de la restauración y la rehabilitación?

R: Entrar a la restauración con mucho respeto,... MUCHISIMO RESPETO Y CALMA... buscar los artesanos expertos, para la consolidación y la restauración.

Y si la rehabilitación exige obra nueva, no caer en mimetismos absurdos, ni en restauraciones pasticheras.

Pensar que podemos hablar un lenguaje moderno perfectamente compatible con las palabras antiguas, y tener en cuenta que en la arquitectura como en la vida y según el poeta ... “ todo es cuestión de medida ... un poco más ... algo menos.”





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