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[DOCUMENTO] DISCURSO COMPLETO DADO POR EL ARQUITECTO TOYO ITO AL RECIBIR EL PREMIO PRITZKER 2013

¡Buenas noches señores y señoras! Estoy encantado de ser honorado con el Premio Pritzker, estando en la presencia de mis queridos amigos y distinguidos arquitectos de todo el mundo. También es un placer especial estar aquí, en la Biblioteca de John F. Kennedy, en el cumpleaños del mismo Presidente. ¡Sin duda creo que este es el mejor día de mi vida hasta el momento!


Primero me gustaría expresar mi gratitud a la familia Pritzker: la señora Cindy Pritzker, el señor Thomas J. Pritzker y la senora Margaret Pritzker. También quiero agradecer a los miembros del jurado, Lord Peter Palumbo, Señor Alejandro Aravena, Señor Juhani Pallasmaa, Señor Glenn Murcutt, Señor Stephen Breyer, Señor Yung Ho Chang, y la Señorita Martha Thorne.

Al mismo tiempo, estando acá en Boston, no puedo evitar pensar en los bombardeos que tuvieron lugar el mes pasado. Le ofrezco mis condolencias a todas las víctimas y a todas las personas cuyas vidas fueron afectadas por estos terribles eventos.

Han pasado 42 años desde que abrí mi estudio. Hacer arquitectura es algo que uno no hace solo; sino que uno debe estar bendecido por muchos buenos colaboradores para hacer que esta ocurra. Me gustaría agradecer a el Señor Mutsuro Sasaki, quien es un talentoso ingeniero estructural y que se encuentra con nosotros hoy. Por más de veinte años, el Señor Sasaki ha entregado un flujo constante de creatividad en cuanto a ideas estructurales, de las cuales estoy extremadamente agradecido. Me gustaría dar las gracias a mis empleados por estar conmigo y compartir su duro trabajo a lo largo de los años.

Hacer arquitectura es un intento de establecer un orden frente a la inestabilidad y los cambios sociales y naturales en el mundo. Suele suceder, que esta búsqueda de orden se ve afectada por asentarse con las soluciones antiguas y convencionales, quedando así encasillados por margenes restrictivos. Para mí, la tarea de un arquitecto es liberar a las personas de esos márgenes restrictivos para poder crear espacios en donde uno se sienta a gusto y que las personas puedan sentir y ganar una sensación de libertad.

Es por eso que estaba muy feliz de leer la citación del Jurado sobre mi trabajo. Los miembros del jurado escribieron que yo “busco extender las posibilidades de la arquitectura” y que mi trabajo “obtiene un nivel de calma que permite a los habitantes desarrollar sus actividades libremente en ellos”. Siempre he tratado de empujar la arquitectura hacia adelante sin permitir que mi estilo se mantenga estático. He hecho esto con un interés  por la “innovación” arquitectónica para mantener un “nivel de calma”.

La arquitectura de las ciudades en las cuales vivimos hoy en día tuvieron sus comienzos en el siglo XX. En Nueva York y en Chicago Mies Van der Rohe y otros crearon rascacielos como nada antes visto en la historia de la humanidad. En Europa, Le Corbusier y sus colegas propusieron espacios brillantes y blancos en formas cúbicas, al igual que muchas otras ideas en forma de un nuevo urbanismo. Estas innovaciones en la arquitectura parecieron ofrecer una serie de posibilidades sin límites para la ciudad del futuro.

Estos esfuerzos experimentales y pioneros trajeron consigo una nueva época urbana, y las poblaciones se empezaron a concentrar en las ciudades. Hoy las ciudades están llenas de rascacielos y acomodan más del 50 por ciento de la población mundial. En el futuro cercano, este número crecerá a un 70 por ciento. La arquitectura modernista, basada en la idea que la tecnología se desarrolla rápidamente para permitir una producción económica y en masa en cualquier punto del planeta, ha hecho posible la migración de más personas a las áreas urbanas. Esta misma idea ha significado que las ciudades mundiales hayan perdido sus identidades locales al ser reducidas a una serie de grillas uniformes e indistinguibles.

La idea de “modernidad” en un comienzo estuvo ligada a la liberación de individuos racionales y autónomos de las comunidades tradicionales, y la formación de una sociedad civil basada en respeto y la libertad de los individuos. También estuvo la creencia que la naturaleza debía ser conquistada a través de la innovación tecnológica. Creo que se puede decir decir que el siglo XX alcanzó este ideal de modernidad y que la realización de la sociedad civil ha creado una mejor vida para nosotros hoy.

Las ciudades de hoy, sin embargo, se ven diferentes a las ciudades del futuro imaginadas por nuestros antecesores un siglo atrás. Los ciudadanos generalmente están muy confinados dentro de las redes monótonas, las conecciones con otras personas cortadas, siendo condenados a una experencia aislada. Actualmente, aquellos que migran a las ciudades soñando una vida de libertad y abundancia, han perdido las expresiones enérgicas siendo reducidos a ser una multitud de individuos alienados. La arquitectura moderna ha construído un muro entre si misma y la naturaleza y ha confiado en la tecnología para crear ambientes artificiales sin conexión a ella. Esto ha priviligiado la función y eficiencia, y se ha aislado de las historias particulares y la cultura de los entornos locales. Este tipo de aislamiento de la naturaleza y rechazo a las comunidades locales son los culpables por la uniformidad dada en las ciudades de hoy en día al igual que sus habitantes.

Mi trabajo siempre ha sido derribar aquel muro que separa la arquitectura moderna de la naturaleza y la comunidad local, con el fin de crear una arquitectura abierta a ambos. Estoy muy feliz de ver que los miembros del jurado han tomado nota de este aspecto de mi trabajo. Ellos escribieron:

“Buscando la libertad de la rigidez de una cuadrícula, Ito está interesado en las relaciones: entre las habitaciones, exteriores e interiores, y la del edificio y sus alrededores. La obra de Toyo Ito se ha basado en la inspiración de los principios de la naturaleza, como lo demuestra la unidad lograda entre las estructuras orgánicas similares, superficies y piel.”

Mantengo un punto en mantener visitando el sitio del terremoto y tsunami que afectó a Japón dos años atrás el 11 de Marzo. Cada vez que voy, soy recordado de la impotencia de la tecnología frente a la furia de la naturaleza. Esta catástrofe fue provocada por el orgullo de la naturaleza humana.

Creo que es tiempo de acercarnos a la naturaleza, de abrir las grillas de nuestras ciudades a la abundancia de ella, para reconstruir un ambiente más humano y vibrante. Incito a todos los arquitectos a trabajar juntos y enviar este mensaje al próximo siglo, uno que es brillante y lleno de esperanza al igual que el mensaje enviado por nuestros antecesores un siglo atrás. Para que esto suceda, como arquitectos debemos transformarnos. No nos quedemos enfocados en las pequeñas diferencias, sino que trabajemos juntos para encontrar un mensaje para la próxima generación que todos podamos compartir.

En su discurso inaugural en 1961, John F. Kennedy dijo: “Mis queridos ciudadanos del mundo: no pregunten que América hará por ti, sino qué podemos hacer hacer para la libertad del hombre”. Incluso ahora, luego de medio siglo, no existen palabras tan inspiradoras como esta. Ahora también nos preguntamos: ¿qué podemos hacer nosotros por la libertad del hombre?.

Muchas gracias.

- Toyo Ito, JFK Biblioteca Presidencial, Boston, 2013



A continuación publicamos el mismo discurso pero en inglés.


FULL SPEECH GIVEN BY ARCHITECT TOYO ITO TO RECEIVE THE PRITZKER PRIZE 2013:


Good evening ladies and gentlemen! I am thrilled and honored to be awarded the Pritzker Prize in the presence of so many dear friends and distinguished architects from around the world. It is also a special pleasure to be here, in the John F. Kennedy Library, on the birthday of John F. Kennedy, the 35th President. I do believe this is the best day of my life so far!


I would like to express my heartfelt gratitude first to the Pritzker Family: Mrs. Cindy Pritzker, Mr. Thomas J. Pritzker, and Mrs. Margaret Pritzker. I also thank the jury members, Lord Peter Palumbo, Mr. Alejandro Aravena, Mr. Juhani Pallasmaa, Mr. Glenn Murcutt, Mr. Stephen Breyer, Mr. Yung Ho Chang, and Ms. Martha Thorne.

At the same time, being here in Boston, I cannot help but think of the bombing that happened here last month. Please allow me to offer my condolences to the victims and to all of those whose lives were affected by those horrific events.

It has been 42 years since I first opened my studio. Making architecture is not something one does alone; one must be blessed with many good collaborators to make it happen. I would like to express my deep thanks to Mr. Mutsuro Sasaki, who is an extremely talented structural engineer, and who is here with us today. For almost twenty years now, Mr. Sasaki has provided me with a steady stream of creative structural ideas for which I am extremely grateful. I would also like to thank my staff for sticking with me and sharing so much hard work and struggle over so many years.

To make architecture is to attempt to establish order in the midst of an unstable and ceaselessly changing social and natural world. It often happens, however, that in this search for order we settle into old or conventional solutions and find ourselves boxed into restrictive frameworks. For me, the task of the architect is to release people from those restrictive frameworks by creating spaces in which they feel at ease and in which they can attain some degree of freedom.

This is why I was especially pleased to read the Jury Citation about my work. The jury members wrote that I am “seeking to extend the possibilities of architecture,” and that my works, “attain a level of calmness that ultimately allows the inhabitants to freely develop their activities within them.” I have always tried to push my architecture forward without allowing my style to remain static. And I have done this in the interest both of architectural “innovation” and in order to attain “a level of calmness.”

The architecture of the cities we live in today had its beginnings in the early part of the twentieth century. In New York and Chicago, Mies Van der Rohe and others created skyscrapers like nothing that had ever existed before in human history. In Europe, Le Corbusier and his colleagues proposed their shiny, white living spaces in cubic form, along with many other ideas for a new urbanism. This kind of innovative architecture seemed to offer limitless possibilities for the city of the future.

These experimental and pioneering efforts brought with them a new urban age, and populations began to concentrate in the cities. Today’s cities are brimming with skyscrapers and already they accommodate 50 percent of the world’s population. In the near future that number will rise to 70 percent. Modernist architecture, based on the idea that quickly developing technology would allow for inexpensive mass production of the same kinds of architecture at any spot on the globe, made possible the migration of more and more people into urban areas. This same idea, however, also meant that the world’s cities lost their local identities as they were reduced to a series of uniform and indistinguishable grids.

The idea of “modernity” was of course originally about the liberation of rational and autonomous individuals from traditional communities, and the formation of a civil society based on respect for the freedom of individuals. It also entailed the belief that nature could be conquered through technological innovation. I think it can be said that the twentieth century achieved this ideal of modernity and that the realization of such a civil society has created a better life for us today.

Today’s cities, however, look quite different from the cities of the future imagined by our predecessors a century ago. City dwellers are too often confined within monotonous grids, their connections to other people are severed, and they are condemned to an isolated existence. By now, those who migrated to the cities dreaming of a life of freedom and abundance have lost their spirited expressions and been reduced to a crowd of alienated individuals. Modernist architecture built a wall between itself and nature and relied on technology to create artificial environments with no connection to nature.It privileged function and efficiency, and cut itself off from the unique history and culture of its local settings. This kind of isolation from nature and rejection of the local community is to blame for the uniformity of today’s cities and the people who live in them.

My work has always been about tearing down this wall that separates modern architecture from nature and the local community, in order to create architecture that is open to both. I was very happy to see that the jury members took note of this aspect of my work as well. They wrote,

“Seeking freedom from the rigidity of a grid, Ito is interested in relationships – between rooms, exterior and interior, and building and surroundings. Toyo Ito’s work has drawn on inspiration from the principles of nature, as evidenced by the unity achieved between organic-like structures, surface and skin.”

I make it a point to keep visiting the site of the earthquake and tsunami that hit Japan two years ago on March 11, and each time I go I am reminded of the powerlessness of technology in the face of nature’s fury. This was a catastrophe brought about by human pride vis à vis nature.

I believe that the time has come for us to take back our closeness to nature, to open our humdrum city grids to nature’s abundance, and to rebuild a more vibrant and human environment. I urge all of us architects to work together to send out a new message to the next century, one that is as bright and full of hope as the one transmitted by our predecessors a century ago. In order for this to happen, we architects must transform ourselves. Let us not fixate on minor differences, but rather work together to find a message for the next generation that we can all share.

In his inaugural address of 1961, John F. Kennedy said, “My fellow citizens of the world: ask not what America will do for you, but what together we can do for the freedom of man.” Even now, a half-century later, there are no words that inspire us quite like these. Now too, we are being asked: what can we ourselves do for the freedom of man?

Thank you very much.

- Toyo Ito, JFK Presidential Library, Boston, 2013



Fuente Consultada:
-http://www.archdaily.com/380366/2013-pritzker-prize-ceremony-toyo-ito/






1 comentario

mensajes-claro.com dijo...

Que buenos logros para el arquitecto totoyo ito.

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