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A 80 años del peor terremoto y tsunami que sufrió el Perú en el siglo XX mira un video INEDITO Y A COLOR filmado un día después

El 24 de mayo de 1940 a las 11:35 a.m. ocurrió en el Perú el terremoto mas devastador que se tuvo en el país en el siglo XX y el segundo peor desde el terremoto de 1746, alcanzo una escala de 8.2 grados en la escala de Richter, causando 179 muertes y 3500 heridos, de los cuales 100 muertes y 200 heridos pertenecieron al Callao donde ademas del terremoto hubo un tsunami.


Las zonas mas afectadas fueron el centro de Lima donde se calcula que colapso el 40% de edificaciones y otro 40% quedo muy afectado, pero Chorrillos fue el mas afectado ya que colapso el 80% de las edificaciones, en el Callao colapsaron 5 mil edificaciones, otros lugares muy afectados fueron Barranco y La Molina.




Por la gran perdida de viviendas o el miedo a que las que quedaron en pie colapsen por las replicas, muchos pobladores tuvieron que dormir en las calles en carpas ubicándose sobre todo en la plaza 2 de mayo, plaza San Martín, el parque Universitario, el Paseo de los héroes navales, el parque Neptuno, la avenida Alfonso Ugarte, las avenidas Wilson, la plaza Italia, la plaza de la inquisición.

Familias acampando en el paseo de los héroes navales

El terremoto de 1940 planteó la posibilidad de reconstruir una nueva ciudad. Héctor Velarde creía que este era un momento oportuno para renovar la ciudad de Lima, pues la arquitectura había promovido la ornamentación y no tomaba en cuenta que nos encontramos en una zona sísmica. “Es inconcebible que se construya en Lima con la exuberancia de ornamentación con que en muchos casos se ha edificado” esto lo decía por la gran cantidad de elementos decorativos que se destruyeron durante el terremoto.
Huyendo de los derrumbes

Pabellón de la escuela de Agricultura de la Molina destruido por el terremoto

Muchos arquitectos de la época cuestionaron el uso del adobe en la construcción porque veían que las edificaciones mas modernas de concreto habían resistido, de allí vino el desuso de este material en las nuevas construcciones de Lima aunque en realidad el problema no era el adobe sino las estructuras o la falta de ellas en construcciones antiguas o construcciones informales ya que el adobe no debía usarse como material estructural sino únicamente para delimitar espacios.




En aquel momento tambien se propuso aprovechar las consecuencias del sismo para abrir nuevas avenidas y calles en un trazo mas provechoso para la ciudad; el arquitecto Rafael Marquina opinó al respecto: “Creo, sí, que ésta es una oportunidad para que el Gobierno y las Municipalidades, al reconstruir los centros poblados que han sufrido en el terremoto, tienen su oportunidad de encomendar las cosas a técnicos para remediar los errores existentes y para abrir nuevas perspectivas. Lo mismo tratándose del trazado de las calles y paseos, que al planear y ejecutar las nuevas construcciones, debe encargarse la tarea”. Sin embargo a pesar de las propuestas de replanteamiento no se hizo ninguna modificación.

A la izquierda torre de la Iglesia de Santo Domingo y a la derecha de la Catedral

Algunas generosas instituciones cedieron sus instalaciones a las familias afectadas por el sismo. El Club Lawn Tennis de la Exposición cedió sus ambientes para alojar temporalmente a varias familias. Lo mismo hizo el club de tiro del Rímac y otras instituciones.

Refugiados en el club Lawn Tennis

Las donaciones más importantes fueron hechas por la Caja nacional del seguro social. El Congreso de la Republica logró recaudar 10,000 soles de oro, la municipalidad de Lima 125,000. El Presidente Manuel Prado 10,000 soles. Además de importantes donaciones del banco Italiano, el Banco Popular y del Banco Central de Reserva.




El Concejo provincial puso a disposición de la ciudad 700 obreros y 40 camiones para limpiar los escombros. Hasta los presos del panóptico donaron el 30% de su ración de pan para los afectados. Pero tambien frente a la solidaridad, algunos aprovecharon la desgracia para traficar y comprar fincas ruinosas y subir los precios de materiales de construcción. La reconstrucción de Lima dejó a miles sin hogar y dio empleo a cientos de albañiles y constructores.

Mira en el siguiente enlace un video casero inedito y a color filmado un día después del terremoto en el distrito de Chorrillos, por favor recuerda compartirlo y suscribirte a nuestro canal donde encontraras entre otros temas de arquitectura mas videos con imágenes históricas del Perú:


En aquel momento un joven líder aprista Armando Villanueva dio su testimonio de lo que vio en una carta enviada a sus padres desde la cárcel para presos políticos de la isla del Frontón, en el Callao:

“Desde aquí vimos un espectáculo que no es para ser descrito. Una inmensa cortina de polvo subiendo desde el litoral hasta lo alto, cortina que durante algún tiempo nos ocultó de la costa. Al principio creímos que solo se trataba de desprendimientos de barrancos. Pero después, los barrancos iban reapareciendo en algunos sectores. Entonces nos dimos cuenta que enormes columnas de polvo se elevaban del Callao, Lima, Barranco y Chorrillos. Para nosotros era una magnífica visión de conjunto que abarcaba desde La Punta hasta el Morro Solar.”. (Carta reproducida en: La Gran Persecución. Por Armando Villanueva y Guillermo Thorndike. Lima, 2004. Pág. 185)

El escritor Julio Ramón Ribeyro quien en ese momento tenia 10 años y se encontraba en clases en un colegio religioso de Miraflores narro las incidencias de lo que le toco vivir tiempo después en su cuento "Mayo 1940":

“Los primariosos salíamos del colegio en cuatro filas, correspondientes a diferentes barrios de Miraflores. Por seguridad y disciplina un hermano acompañaba a cada fila durante un trecho. Nuestra fila, la de quienes vivían en Santa Cruz, la conducía el hermano Juan. No habíamos hecho más que traspasar el portón y avanzar hacia la alameda Pardo cuando escuchamos un ruido sordo, lejano, que parecía provenir de las profundidades de la tierra, al mismo tiempo que las tórtolas de los ficus levantaron el vuelo y huyeron alborotadamente hacia las lomas. Algunos creyeron que se trataba de un gran camión o aplanadora que remontaba la alameda, pero ningún vehículo surgió y al ruido se sumó una trepidación. La vereda empezó a ondular, tan pronto parecía subir como bajar, al punto que trastabillamos, pues no sabíamos a qué distancia debíamos poner los pies. Alguien dijo «se nos viene un temblor», pero cuando vimos caerse las tejas de la residencia Moreira y abrirse una grieta en su alto cerco de adobe no nos quedó duda que se trataba de un terremoto. Nuestra fila se disgregó despavorida y antes que nadie el hermano Juan, remangando su sotana, salió disparado hacia el colegio. Algunos alumnos huyeron rumbo al parque y nosotros hacia la alameda Pardo, por donde mujeres pasaban dando de gritos con los brazos en alto. El ruido subterráneo cesó, pero la trepidación fue en aumento, la pista fluía como si fuese líquida, la fachada de la bodega Romano se tambaleó, su gran vitrina se hizo trizas, dos indias de pollera cayeron de rodillas y clamaban al cielo dándose golpes en el pecho, una nube de polvo llegó de los acantilados y llenó nuestros ojos de tierra, el muro de un rancho se vino abajo, ramas de ficus cayeron estruendosamente, mientras que automovilistas pasaban fierro a fondo tocando con estridencia sus bocinas…” (Julio Ramón Ribeyro. La palabra del mudo. Cuentos completos. Pág. 611. Fidelio Editores. Montevideo, Uruguay, 2008)




Por otra parte, con el pasar del tiempo Lima se volvió más vulnerable ante los sismos; Maskrey expresa que en "un estudio llevado a cabo en 1982 demostró que si el mismo terremoto (1940) volviera a ocurrir en sólo algunas áreas críticas de la ciudad, 17,992 viviendas habitadas por más de 84,060 personas serían dañadas en más de 75%" . Es decir, si bien el terremoto de 1940, incentivó a que se empezara a analizar los efectos de los movimientos sísmicos con más profundidad, ejemplo de esto es el discurso de Ricardo Valencia, publicado en la revista de la Universidad Católica en 1940, donde se describe los daños sufridos por las diferentes estructuras y se examina los factores de diseño y construcción para formular recomendaciones para edificaciones asísmicas, esto no llevó a que Lima, al pasar de los años, se volviera menos indefensa ante un terremoto de la características de 1940.

1 comentario

Unknown dijo...

Memoria histórica muy interesante de un terremoto en Lima

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